Descripción
Hay mañanas en la playa que no tienen prisa. El sol aún no quema. El agua está fresca. Y el tiempo se mide por pasos lentos sobre la arena.
Técnica y estilo
La pintura se titula “El bañador fucsia”. La hice con óleo al agua sobre un lienzo de algodón fijado a cartón. Mide 23 x 30 cm. Usé la misma técnica de siempre: pincelada suelta, manchas de color superpuestas. La forma nace del color, como nacen las olas del mar.
La orilla y las rocas
La orilla de esta playa asturiana es ancha y terrosa. No es arena blanca de postal. Es arena de verdad, de la que guarda minerales y recuerdos. Cerca del agua, dos rocas asoman. La más grande, y otra más pequeña a su lado. Las olas del día son pequeñas, tranquilas. Llegan hasta las rocas y rompen suaves, salpicando la piedra con espuma blanca.
Las montañas en el mar
A la derecha, una montaña rocosa se eleva dentro del mar. Lleva encima una alfombra de vegetación verde, como si la piedra hubiera querido vestirse. A la izquierda, otra montaña rocosa casi queda tapada por la roca de la orilla. Está ahí, pero no quiere ser vista del todo.
Los colores del mar
El mar es lo que más me ha gustado pintar. Cambia de color según se aleja de la orilla. Cerca de la arena es ocre, porque la tierra le presta su color. Luego se vuelve ocre rosado, como si empezara a recordar que es mar. Más allá, se pone verde esmeralda, después turquesa, y finalmente azul profundo. Es como si el agua fuera contando su propia historia mientras se aleja.
El muchacho y su bañador
Pasando la orilla, un muchacho avanza despacio. No corre. No salta. Camina hacia el agua con pasos cortos, como si quisiera alargar el momento antes de mojarse. Lleva un bañador fucsia. Ese color brilla sobre la arena terrosa como una flor, como un pequeño grito de alegría.
El cielo
El cielo está azul y despejado. Solo una pequeña nube blanca se asoma entre las dos rocas del horizonte. Es tan pequeña que parece un pañuelo olvidado en medio del azul.
Firma y certificado
He firmado la obra en la esquina inferior izquierda. Se envía con su certificado de autenticidad.
Para quién es este cuadro
Este cuadro es para quien ha caminado despacio hacia el mar. Para quien sabe que las mejores mañanas son las que no tienen prisa. Para los que aman Asturias, sus playas de arena terrosa y sus rocas vestidas de verde.



