Descripción
Hay noches que no quieren ser oscuras. Esta es una de ellas.
Técnica y estilo
La hice con óleo sobre un lienzo de algodón fijado a cartón. Mide 25,5 x 20 cm. Usé la misma técnica que en otras obras: pincelada suelta, manchas de color superpuestas, sin dibujo previo. La forma nace del color, no del trazo que la limita.
La iglesia y el campanario
En el centro de la escena, o casi, una iglesia sostiene su campanario hacia el cielo. Pero no es una iglesia gris y apagada. Una luz color fuego la ha encontrado. La piedra arde en naranjas, en rojizos, en ocres encendidos. Parece que el campanario guardara un sol pequeño dentro, o que la noche le hubiera regalado su propia brasa.
La calle y los edificios
Abajo, la calle bordea la iglesia. No sé hacia dónde va. Se pierde entre edificios sólidos, de esos que se construían antes para que duraran. Sus fachadas aún saben de otros siglos. Algunos locales comerciales siguen abiertos. Desde sus puertas y ventanas sale una luz blanca, tranquila, que calienta la acera.
Lo que se adivina
Más allá, otras calles se adivinan. Hay árboles. Hay construcciones que apenas se identifican. No hace falta verlas del todo. La noche también es eso: lo que se intuye, lo que se sabe sin verlo claro.
El cielo
El cielo no es negro. No lo he pintado negro. He usado grises, pero grises coloreados. Verdosos, azulados, violetas. Y cerca de las luces de la ciudad, esos grises se vuelven más cálidos, más amarillos. El cielo y la ciudad se tocan. Se prestan colores. A pesar de ser noche, todo está iluminado. La luz del campanario, las luces de los locales, el reflejo de la ciudad en el cielo. No hay sombras que asusten. Hay una calma urbana, de esas que se sienten cuando paseas solo por una ciudad que conoces y que te reconoce.
Firma y certificado
He firmado la obra por delante. Se envía con su certificado de autenticidad.
Para quién es este cuadro
Este cuadro es para quien ha paseado de noche por una ciudad con historia. Para quien ha levantado la vista y ha visto una iglesia iluminada como si estuviera viva. Para los que saben que la noche también puede ser un lugar cálido.



